Los hostales más cool de Santa Marta

La capital del Magdalena es de las ciudades de la costa atlántica colombiana, la más tranquila para desconectarse del estrés que produce una ciudad como Bogotá, permite tener una vida menos agitada, un tanto más amable para el turista y con sitios ideales para un verdadero descanso. Hasta hace pocos años, alojarse en un hostal juvenil era el último recurso de mochileros aventureros y la experiencia a menudo implicaba exponerse a baños, camas y dormitorios con estándares de limpieza bajos. Los procesos de gentrificación de los centros históricos, la competencia de plataformas como Airbnb y la llegada de masas de turistas que buscan un alojamiento económico, pero tienen unos niveles de exigencia propios del siglo XXI están generando una revolución en las fórmulas para alojarse a bajo costo. Así han nacido los poshtels, hostales que, sin ser alojamientos de lujo, ofrecen un nivel de decoración, limpieza y servicios que antes estaban reservados a hoteles con más pretensiones.

Las ventajas de los poshtels no solo son los precios y un entorno agradable: suelen ofrecer actividades a los huéspedes, desde actuaciones musicales hasta clases de yoga o de cocina, lo que propicia la socialización de los huéspedes, por lo general jóvenes con tantas ganas de relacionarse como de visitar la ciudad de destino.

El concepto, originalmente creado en Inglaterra por cadenas como Generator (cuya fórmula de diseño y alojamiento low cost se ha expandido a ciudades como Estocolmo, París, Berlín, Venecia o Barcelona, y llegará a Madrid este año), demuestra que la hostelería a bajo precio puede resultar una opción muy atractiva y nada casposa para los viajeros jóvenes con pocos recursos pero mucho estilo. Para Storyland 2018 queremos recomendarles algunos hostales para que vivan una experiencia inolvidable a precios muy comodos:

 

COSTEÑO BEACH

Se encuentra ubicado en una antigua plantación de cocos al lado de una hermosa playa, entre el océano y la selva de la costa caribe Colombiana. Se encuentra a una hora conduciendo desde la ciudad colonial de Santa Marta.

LA CASA DEL RITMO

Este alojamiento está a 4 minutos a pie de la playa. Está situado en El Rodadero, en Santa Marta, y equipado con piscina al aire libre y un restaurante vegetariano. La playa de la bahía de Gaira se encuentra a 200 metros.

CASA CORAJE

Este lugar representa el amor que la cantante Naty Botero siente por el mar y la Sierra Nevada de Santa Marta. Este es un lugar que no te puedes perder, pues está sobre la playa.

TIKI HUT HOSTEL

Es uno de los principales sitios de hospedaje, su mayor atractivo es la ubicación, cuenta con una excelente oferta gastronómica alrededor, 3 tipos de dormitorios compartidos y 5 tipos de dormitorios privados.

POSITANO HOSTEL

Está a 6 minutos a pie de la playa, proporciona WiFi gratis en todas las instalaciones y se encuentra en Santa Marta, a 4,3 km de la playa. El establecimiento dispone de piscina al aire libre durante todo el año, solárium y bar.

THE DREAMER HOTEL

Se ha convertido en un icono para quienes visitan Santa Marta del extranjero, sus precios son cómodos y su cercanía a la Sierra Nevada de Santa Marta y el parque Tayrona.

Para pasar unas vacaciones al mejor estilo de los surfistas, lo primero que hay que tener en cuenta es que esta zona ofrece campamentos o puntos de reunión para practicar esta actividad: las playas de Barlovento, Los Naranjos, Los Ángeles, Casa Grande y Costeño Beach. Esta última es muy apetecida debido a que, además de tener escuela de surf y alquiler de tablas, ofrece hospedaje, restaurante, bar y programas al aire libre como clases de baile y yoga.

Costeño Beach está a 50 kilómetros del centro histórico de Santa Marta. Desde el mercado de la ciudad salen constantemente buses hacia Palomino, que hacen paradas cerca de estos campamentos. El pasaje cuesta 7.000 pesos y la tarifa de taxi es de 80.000 pesos, aproximadamente.

Durante el trayecto se disfruta de un paisaje natural, lleno de árboles, rodeado de montañas, con un clima muy fresco y agradable. La carretera se encuentra en buen estado, así que el viaje transcurre con tranquilidad y seguridad.

El ambiente de la comunidad surfista se siente enseguida. Lo primero que se observa son las distintas variedades de tablas, un tablero con los horarios de las clases y sus tarifas, que están entre 60.000 y 80.000 pesos para una sesión de dos horas. Otro de los lugares favoritos para hopedarse es entrar al parque Tayrona, que actualmente recibe a cientos de miles de visitantes al año y que cuenta con una increíble infraestructura hotelera más conocidos como (ecohabs.

Como pueden ver la bella Santa Marta ofrece muchas posibilidades de estadía ya que muchos emprendedores han aprovechado este momento para abrir hostales y ofrecerles a los viajeros todas las comodidades mientras se divierten con las playas, olas y música.

 

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